martes 15 de febrero de 2011

Los Anárquicos

Maracaibo, ciudad de más de tres millones de habitantes, capital del Estado de donde se extrae la mayor cantidad de petróleo, de donde se producen alimentos, debería por concepto lógico ser una ciudad aliada para el gobierno nacional. Pero este no es el caso, Maracaibo debido a su luchadora historia y su sentimiento libertario es una ciudad demócrata y eso impide en el funcionamiento racional de quienes apoyan al régimen, aliarse con Maracaibo y trabajar de manera mancomunada.

Quienes dirigen las cúpulas del comunismo en la ciudad, un pequeño grupo de corruptos, jefes de mafias involucrados en actos delictivos que tienen ante la Fiscalía General de la Republica decenas de investigaciones abiertas han apostado a que la anarquía reine entre los habitantes del Municipio. De manera salvaje y arbitraria, han decidido declararle la guerra no a una Alcaldesa, no a la Corporación Alcaldía de Maracaibo, sino más bien a toda la población del municipio que se verá afectada de ser efectivo el boicot que se le quiere implementar al Ayuntamiento.

El Instituto Municipal del Ambiente fue creado en el año 1996 por el entonces burgomaestre Manuel Rosales. Para la época, dicho ente descentralizado empleaba únicamente a 164 empleados, los cuales incluían ingenieros agrónomos que estudiaban los diferentes terrenos urbanos y recomendaban la siembra de distintos árboles y plantas para el embellecimiento de la ciudad, como también ayudar disminuir el dióxido de carbono en el aire.

El IMA trabajó perfectamente como ente descentralizado hasta que la hoz y el martillo fueron destinados a administrar a la ciudad de Maracaibo. Nuestra urbe tuvo el sacrilegio de contar como Alcalde a un hombre que la destruyo, la desvalijo y vendió sus partes a todos sus amigos. Entre estos amigos y camaradas, se encuentra la figura de un sindicalista que en gran parte es responsable del desastre financiero en el cual se posiciona en estos momentos la Corporación.

Más de 400 empleados fantasmales fueron ingresados a la nómina del referido Instituto, cuyos salarios mínimos se sumaban para llenarle los bolcillos a Nerio López, presidente del Sindicato de los Trabajadores del Barrido Manual y además dirigente psuvista de la ciudad. Durante el nefasto tiempo que Maracaibo estuvo con la gestión del pésimo alcalde Gian Carlo Di Martino, no hubo ningún problema con el pago del situado constitucional, ni mucho menos con las regalías petroleras por parte de PDVSA. Sin mencionar que la Corporación recibía a tiempo el pago de los impuestos y servicios municipales mediante el cobro de la factura de la energía eléctrica en alianza con Enelven. En pocas palabras: A la Corporación no le faltó en ningún momento de su gestión recursos para no poder gobernar y hacer una gestión bastión para la ciudad.

¿Qué tuvo que pasar en Maracaibo para que esto cambiara? La respuesta es una simple: La llegada de un demócrata al poder. Di Martino sabía que su carrera política terminaría al momento de dejar la Alcaldía de Maracaibo, había destrozado la ciudad y la gestión que había realizado Manuel Rosales en la Gobernación del Estado no podía compararse con la suya. Di Martino sabía desde el inicio de la campaña del 2008 que Maracaibo regresaría a las fuerzas democráticas y que el Zulia seria nuevamente ratificado como territorio libre con Pablo Pérez encabezando la primera magistratura regional.

Después de hacerle la vida imposible a Manuel Rosales, finalizando así en un juicio maquiavélico y desatado una persecución a muerte propiciada por el propio Presidente de la República, Rosales tuvo que abandonar el territorio nacional exiliándose en el hermano país del Perú. Durante su estancia, el Alcalde Daniel Ponne tuvo que arreglarse con un problema caótico financiero, gestionando de manera imposible mientras el Consejo Nacional Electoral fijaba fecha para los nuevos comicios electorales. No fue hasta el 5 de diciembre cuando Eveling de Rosales fue electa Alcaldesa de la ciudad.

Los oficialistas, a sabiendas que la Alcaldesa Trejo venia con un equipo joven, preparado y comprometido con el bienestar marabino decidieron convertir su desesperación, en acción. Acción que se traduce en una sola cosa: convertir a Maracaibo en una ciudad donde reina la anarquía y su gabinete municipal no tenga otra opción que dimitir. Lo que los miembros del buró político de la tolda roja de Maracaibo no tenían en mente es que esta ciudad ha cambiado. Aun duelen las cicatrices dejadas por quienes se embolsillaron los recursos del contribuyente marabino, aun está en la memoria del marabino los casos de mafia, las estafas y sobre todo el abandono a los sectores más populares de la ciudad.

Lastimosamente la justicia en el país, nuevamente nos da de que hablar fallando en contra de la decisión de la Alcaldesa de suprimir el IMA y utilizar los recursos que este organismo antes le quitaba al municipio y traducirlo en obras para toda la comunidad. Nuevamente se evidencia que los actores políticos detrás de esta perversa obra de ahogar al municipio, no tienen simpatía alguna por los sectores más necesitados de nuestra ciudad. Se comprueba además que la corrupción sigue latiendo en el corazón de aquellos que ven a un hombre como Dios supremo, siempre y cuando ese hombre mantenga sus bolsillos y barrigas llenas.

Maracaibo ha sufrido muchos estragos, este simplemente será uno más que lograra esta ciudad superar de manera triunfante. Pero Maracaibo está en buenas manos, en manos expertas que lograrán sobrellevar este triste episodio que será un triunfo de los sectores populares y no de las cúpulas boliburguesas del partido rojo.

Hasta una próxima entrada,
Luisito Medeiros