sábado 28 de agosto de 2010

¿La campaña admirable?

Para el establecimiento de la Segunda Republica venezolana, Bolívar llevó aquella cruzada por la libertad de las provincias occidentales de Mérida, Barinas, Trujillo y Caracas consiguiendo su libertad del yugo español. Dicha cruzada fue denominada “la campaña admirable” que junto a José Félix Ribas consiguió la liberación de Venezuela después de la perdida de la Primera República.

Si nos trasladamos a tiempos modernos, según fuentes del partido oficialista PSUV, en Venezuela se inicia una campaña admirable nuevamente. Liderado en esta ocasión por el primer Magistrado de la República, el magnate boliburgués Hugo Chávez muestra más detalles deplorables que admirables. La historia recordará a la campaña oficialista como una llena de odio, rencor y resentimiento hacia las buenas costumbres, los valores, los principios democráticos que fundaron la Nación hace doscientos años.

El día 25 de agosto se inició oficialmente la campaña electoral de cara a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre. Estas cruciales elecciones nos permitirán a los venezolanos decidir entre un sistema democrático con bases inquebrantables de progreso, desarrollo y libertad o un comunismo anacrónico que no le da beneficios al pueblo, subordinado ante los deseos de un hombre omnipotente y totalitario. Sólo nosotros, los venezolanos tenemos el derecho de salvar a nuestra Patria madre, esta tierra que nos vio nacer y nos ha dado cobijo.

La campaña admirable que lleva acabo el oficialismo es admirable quizás para quienes han tenido un resentimiento social al no poderse auto superar, progresar y tener un bienestar en su vida. Pero el venezolano es un ser que no le gusta ser pobre, el venezolano es un ser humano como cualquier otro con sueños, aspiraciones y metas. Nuestra cruzada por la libertad y democracia empieza por conociendo nuestras fallas y nuestro verdadero enemigo a conquistar: el conformismo y la indiferencia ante los problemas patrios.

Los venezolanos debemos priorizar a la Nación. Mientras no sacrifiquemos cosas cónsonas de nuestras edades, mientras no dejemos atrás la indiferencia y negatividad hacia los problemas del país, no podremos sacar el país adelante. Tenemos que apostarle al país porque mucho ha dado por nosotros la Patria. Venezuela cambiará el día que sus hijos decidan cambiarla para bien.

El llamado para el 26 de septiembre es votar y crear una verdadera campaña admirable. No sólo regresaran verdaderas representaciones del pueblo a la Asamblea Nacional, aquella máxima instancia de poder público nacional donde se podrá frenar el proceso dictatorial que se pretende instaurar en el país, sino también regresaremos a la libertad de la Patria nueva a nuestros presos políticos, exiliados y perseguidos. Los diputados traidores a la voluntad del pueblo llegaron ahí con muy pocos votos, representando una minoría llena de rencor y odio hacia la democracia pero a partir del 26 de septiembre la historia del futuro se escribirá en tinta tricolor para todas las generaciones venezolana.

Demostrémosle al futuro y al resto del mundo quienes fueron los que llevaron una campaña admirable para el país, aquellos que con un discurso de violencia, falsos testimonios, rencor y odio destruyeron al país en una Revolución fracasada o los que llevaron siempre la bandera en una mano, la constitución en otra con un mensaje de paz, unión y esperanza para todos los venezolanos sin exclusión. Sólo los venezolanos deciden el futuro de Venezuela.
Hasta una próxima entrada,
Luisito Medeiros