domingo 6 de diciembre de 2009

Liderazgo Disfrazado



La población de Venezuela tiene que estar atenta a los nuevos y supuestos liderazgos que están surgiendo al ruedo político del país. No estoy hablando de que no hay que abrirle las puertas a nuevos líderes, estoy hablando de tener cuidado a quienes le abriremos esas puertas porque pueden representar una amenaza para lo que con mucho esfuerzo se ha construido.

Hablaré puntualmente del caso de Leopoldo López con su nuevo partido, Voluntad Popular. Después de hacer una irresponsabilidad no solo ante el partido Un Nuevo Tiempo diciendo que lo habían “despedido” para victimizarse y usar sus influencias para dividir y destruir este partido. A Leopoldo López le convenía mas, mediáticamente, que fuera despedido de UNT y no renunciar al partido. Lo mismo hicieron otros ex dirigentes del partido que usaron la tarjeta de UNT para llegar a sus cargos como lo hizo, entre otros, Freddy Guevara (Concejal Metropolitano) y Eduardo Battistini (Presidente del Concejo Municipal del Hatillo). Vale recordar que de estos dos últimos mencionados fueron postulados gracias al consenso que hoy sigue proponiendo la Mesa de Unidad y que ellos hoy en día ven como la política del “cogollo”. Vale destacar que le deben una disculpa a mi querida amiga, Delsa Solorzano.

Volviendo a Leopoldo López, los venezolanos públicamente pudimos ver cómo le mintió descaradamente a los venezolanos en el programa de opinión, Buenas Noches cuando dijo a la periodista y moderadora del programa, Carla Angola que no tenía la intención ni planes de crear algo llamado Voluntad Popular. El sábado 5 de diciembre fue el escenario en el Fórum de Valencia donde pudimos observar claramente el lanzamiento de su movimiento, que cabe destacar, es un partido.

¿Por qué no lo quieren llamar partido? La respuesta es una que tiene que ver con la verdadera política sucia. Saben el descontento, más bien, la inactividad de la sociedad civil y se aprovechan de eso. La sociedad civil y los partidos siempre han tenido su roce. Los partidos solamente son apenas el 15% de la población venezolana. El otro 85% pertenece a la sociedad civil y Leopoldo sabe que si usa el nombre, “partido” quizás la sociedad civil no le tendrá tanto aprecio como él quiere con su visión personalista. Es por eso, que una vez más, vuelve a engañar a la población venezolana lanzando un movimiento disfrazado de partido.

La base del partido Voluntad Popular cabe recalcar es algo digno de admirar: su agenda está fundamentada en lo social. La Revolución tiene fama, en mi opinión, por la forma en que está involucrada en lo social. Las misiones sociales son una manera de ayudar a los sectores más empobrecidos del país y como resultado de este: le crea más popularidad al Presidente Chávez. Lo que no me cuadra de Voluntad Popular que dicen ser también de la Alternativa Democrática es que usen esa agenda social para descalificar gestiones que a pesar de todo lo que han tenido que pasar las administraciones como la del Gobernador Pablo Pérez Álvarez. Hacer eso, es sinónimo de populismo sucio, barato y En todo caso, estaremos los defensores de la democracia para alertarle al pueblo de liderazgos que quieran destruir y dividir.

Finalmente, la estabilidad política de Leopoldo López es cuestionable. Debido a que no pudo obligar a Primero Justicia ni a Un Nuevo Tiempo hacer lo que a él le diera la gana, tuvo que crear un partido donde se ve el que él es la máxima cabeza omnipotente. Espero que ahora, en Voluntad Popular se pueda sentar y hacer algo sustentado que indique que tiene una ideología política clara. Pasar de Primero Justicia a Un Nuevo Tiempo es un brinco grande. Son dos ideologías muy distintas. Claro, toda persona tiene el derecho de rectificar y modificar su visión de país como lo hizo Liliana Hernández, cuando paso de Primero Justicia a Un Nuevo Tiempo entre otros.

Le doy la bienvenida al ruedo político al nuevo movimiento disfraz de Leopoldo llamado Voluntad Popular. Espero que su verdadero sentido de lucha sea llevar a Venezuela hacia un país donde verdaderamente quepan todos los venezolanos. Aquí si cabemos todos, eso nadie lo duda. Somos un país grande y contamos con una riqueza inigualable: gente de calidad. Pero los venezolanos estaremos también alertas de quienes quieran destruir lo que hemos construido. Mucho menos, los venezolanos demócratas, permitiremos que se le engañe al pueblo para nutrirse con proyectos personalistas. Espero que Voluntad Popular no sea el caso.

Hasta una próxima entrada,
Luisito Medeiros